5.3.09

Un día amanecio, con mucha tristezaen mí interior. Ese era el día a día, de mí triste corazón. Pero con firmeza esperé, y al fin encontre lo que andaba buscando, lo que iba añorando; era tenerte a ti. Porque antaño, tristemente latía mí corazón, ahora contigo late de emoción. Juntos debemos estar, para poder reanudar, esa felicidad, que se nos prohibio, porque juntos abrimos nuestro corazón.